| El tigre siberiano (Panthera tigris altaica) es la subespecie de tigre que vive más al norte, en los bosques de hoja perenne del extremo sureste de Siberia y la frontera entre Rusia y China. A finales del Pleistoceno se extendía desde Mongolia a Japón, reduciéndose posteriormente su área de distribución debido a la presión humana. En tiempos históricos desapareció del lago Baikal, la mayor parte de Manchuria y la península de Corea. En la actualidad su estado es crítico, reducido a unos 500 ejemplares que vagan por el extremo oriente ruso y quizá alrededor de una veintena en las cercanías del monte Changbai, en China. Al igual que el resto de tigres, esta subespecie está protegida internacionalmente.
El tigre siberiano (conocido también como tigre manchú o tigre del norte de China) es el mayor felino que existe en la actualidad, con la excepción del ligre (híbrido de tigre y león, sólo existente en cautividad). Los machos más grandes pueden llegar a medir 2'8 metros de largo (sin contar la cola, que puede tener 95 cm.) y pesar hasta 360 kilos. Su pelaje, leonado con rayas marrones y no negras, es más pálido que el de otras subespecies de tigres, diferencia que aumenta en invierno, cuando el pelo se aclara aún más. En los meses fríos el pelo se torna más largo y espeso, creciendo hasta los 65 mm. de longitud en algunas zonas con el fin de protegerlo del gélido invierno siberiano.
Un ejemplar adulto y otro joven jugando en el zoológico de Hamburgo, en Alemania.Dentro de la región rusa del Amur-Ussuri, los tigres siberianos se concentran en las zona de Primorski Krai y la parte meridional de Jabarovsk Krai. Comparten la densa y húmeda taiga de la zona con otros grandes depredadores como los lobos, osos (tanto pardos como negros), glotones, linces y leopardos de la subespecie local Panthera pardus orientalis, hoy en día muy amenazada, entre los que es el depredador dominante. De hecho, los tigres cazan ocasionalmente cualquiera de los animales anteriores. No obstante, las presas más comunes de este animal son ungulados, fundamentalmente jabalíes y grandes cérvidos como el sika japonés, el ciervo común y el alce, a los que aferra con sus potentes patas anteriores hasta que les clava los colmillos en el cuello, matándolos por asfixia o desangramiento. Debido probablemente a la escasa densidad humana en su área de distribución, no se conocen casos de personas muertas por tigres siberianos.
Un tigre siberiano atacando a un ciervo común durante el invierno (recreación sita en el Museo de Ciencias Naturales de Milán, Italia).La población de tigres siberianos en Rusia permaneció relativamente estable hasta alrededor de 1990, cuando el hundimiento de la Unión Soviética y la crisis económica subsiguiente provocaron un brusco aumento de la caza furtiva. En 1992 comenzó un intenso programa de conservación llevado a cabo por científicos de Rusia y Estados Unidos conocido como Siberian Tiger Project (Proyecto Tigre Siberiano), con el fin de detener el declive de la población y hacerla crecer de nuevo. El programa ha tenido un cierto éxito, haciendo que, por ejemplo, la población localizada en la reserva de Sijote-Alin pasase de 250 ejemplares en 1992 a 350 en 2004. No obstante, muchas poblaciones se encuentran aisladas y cuentan con menos de 150 animales, lo que les hace víctimas de la consanguineidad. La caza furtiva ha desaparecido hoy en día de la región, pero todavía siguen muriendo varios tigres por culpa de los humanos. Es el caso de varios cachorros que son atropellados cada año en la única carretera que cruza su territorio.
El tigre siberiano preside el escudo oficial de la región de Primorski y aparece también en el de Khavarovsk. Hodori, la mascota de los Juegos Olímpicos de Seúl (1988), es un tigre siberiano.
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